Tras contraer matrimonio con la que es su pareja desde hace más de 15 años, esta mujer de 54 años ha visto cómo, a pesar de que nadie del pueblo se opone a su relación ni ve algo malo en su forma de ser, el párroco del pueblo y el Obispo la han intentado expulsar de la hermandad de la que es devota desde pequeña. La afectada ha declarado que recurrirá a los tribunales para defenderse de este trato injusto y discriminatorio.
Desde Ojalá y más concretamente el Área de Asuntos Religiosos de nuestra asociación, condenamos firmemente este trato anticonstitucional y contrario al verdadero mensaje de Jesús, que no hace sino volver a crear discordia y separación entre ciudadanos de “primera” y de “segunda” clase.
A pesar de que hay ciertos sectores de la Iglesia Católica que siguen empeñados en predicar un mensaje muy lejano de aquel de AMOR que predicaba el mismísimo Jesucristo, desde el área de Asuntos Religiosos de Ojalá seguiremos denunciando esta actitud antievangélica que tanto daño hace al pueblo y que divide a las cristianas y los cristianos.
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Va escribió,
15 Octubre 2008 @ 10:52 am
Los católicos tenemos derecho a que no se llame católico a cualquiera. Del mismo modo que un afiliado al PSOE no puede estar todo el día alabando al PP, insultando a su partido y escribiendo a favor de Rajoy y pretender que le nombren socialista del año, una señora que vive contra el Evangelio, que se ríe del Catecismo, que hace caso omiso de todo aquello que en su día juró en las reglas de una hermandad no puede pretender que la tengamos por dirigente de una asociación católica. Y como nadie la obliga a ser católica ni a seguir las enseñanzas del Catecismo lo que debe hacer es dejarnos a los católicos en paz. Si quiere hay multitud de sectas y pseudoiglesias en las que puede llegar a ser “sacerdotisa” “obispa” y lo que quiera que estarán encantado de acogerla como dirigente e impartidora de doctrina. A nosotros que nos deje en paz. No es mucho pedir.